No se metan, por favor

Cayo Lara atiende a los
medios en la manifestación
El viernes pasado escribía sobre la vergüenza ajena que me produjo que la facción regional de Izquierda Unida tratase de aprovechar el tirón del asunto Wikileaks para darse publicidad, organizando charlas informativas y creando "espacios virtuales de denuncia".

El fin de semana leí en los periódicos que Cayo Lara, Secretario General de Izquierda Unida, también manifestaba el apoyo de su organización a Wikileaks. De hecho el viernes acudió, acompañado de su líder en Baleares, a la manifestación.

Lo que me pregunto es: ¿el objetivo real era apoyar a Wikileaks o salir en el periódico?

Hay temas civiles en los que la política es parte del problema, no de la solución. Precisamente gracias a Wikileaks hoy sabemos que la democracia es una simulación y que hace mucho tiempo que el poder le fue robado al pueblo para ponerlo en manos de las élites empresariales. Sabemos también que los políticos son actores necesarios en esa usurpación. Son la correa de transmisión (siempre debidamente engrasada) para que los deseos de las corporaciones se conviertan en leyes aprobadas en el Congreso.

Es una generalización dolorosa decir que todos los políticos y todos los partidos son iguales. Pero es una generalización necesaria. Es como el cirujano que cercena un miembro enfermo para salvar al resto del cuerpo de la infección mortal y, en el trance, debe sacrificar partes sanas.

Por eso los políticos deberían apartarse y no molestar. Seguir en su cómoda cuarentena de salario público y financiación estatal. No meterse en todo tema candente que pueda darles medio minuto de telediario para emborronarlo con sus proclamas y ensuciarlo con sus intereses.

La manifestación simultánea en numerosas capitales de habla hispana fue promovida por un chico español de 18 años que reaccionó ante el atropello a la libertad de expresión que se está cometiendo con el asunto Wikileaks. Fue un acto ciudadano de valentía, de arrojo juvenil que nos hizo sonreír a todos. Un hálito de esperanza en un país secuestrado por el poder y torturado por los mediocres.

Que los políticos no nos roben también eso, por favor.

Publi

1 comentario:

  1. No diré mucho más, ya que todo queda dicho en este post. Sólo puedo decir, que esta situación que estamos viviendo empieza a ser insoportable, y que los jóvenes tenemos que hacer algo.

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